El año sabático de primero de carrera.

Todos los que hemos sido universitarios sabemos que una gran cantidad de nuestros amigos y compañeros de colegio al terminar este, no tenían muy claro qué carrera universitaria estudiar. La gran cantidad de oferta y el no tener una vocación clara, hizo que muchos estudiantes empezaran unos estudios sin saber muy bien por qué. Finalmente la realidad se impuso y la mayoría de estos alumnos, al cabo de 2 o 3 meses, decidieron que “esto no es lo mio” y dejaron de estudiar.

Hoy en día esto sigue ocurriendo con el agravante de que la oferta de carreras es aún mayor y las salidas profesionales son más difíciles que antes y que la motivación de los universitarios está por los suelos debido a que saben que la mayoría de ellos, desgraciadamente, irán directos al paro al acabar su último año.

Cuando esta situación se da, hay dos opciones: esperar varios meses a que comience en siguiente curso académico y cambiar a otra carrera o aprovechar este tiempo para formarse. Desde luego nuestra opinión es que no está el horno para bollos y que en un mercado laboral  como el actual, la formación y la experiencia aportada es lo único que puede dar alguna oportunidad al futuro profesional.

Vale. Supongamos que hemos decidido aprovechar esos meses. La pregunta obvia es: ¿si no sé todavía qué es lo que quiero estudiar, en qué me formo? La respuesta es igualmente obvia, en algo que, estudies lo que estudies, te sea de provecho, en España o fuera, es decir, estudia idiomas. Hablar un idioma distinto al propio te servirá para abrirte puertas laborales no sólo en nuestro país sino fuera de él y dada la actual coyuntura económica mundial, ningún joven debería despreciar la posibilidad de trabajar allí donde haya trabajo.

Es evidente que, dependiendo del nivel del que se parta, podremos aspirar un nivel más o menos alto al terminar esa etapa, pero seis o siete meses viviendo en el extranjero es tiempo suficiente para que al terminar la misma, tengamos un dominio del idioma suficiente para poder optar a trabajar en el extranjero cuando se termine la carrera.

IDEX ofrece cursos y programas en el extranjero para aprovechar este “año sabático”, bien asistiendo a clases o trabajando para de ese modo ayudar a autofinanciar la estancia en el país de destino. También puede optarse a conseguir algunas de las becas que existen en el marcado como las Becas Leonardo, financiadas por Fondos Europeos y que cada año utilizan miles de estudiantes de otros países de la Unión y que en España no son muy conocidas ni utilizadas. Las ofrecen entidades académicas e instituciones públicas. Infórmate. Merece la pena.

Comments are closed.